El fetichismo es la fijación en un objeto o en una parte del cuerpo y la necesidad compulsiva de utilizarlo para lograr un placer psicosexual. Los actos sexuales de los fetichistas son despersonalizados y objetivados. En el fetichismo, la descarga sexual se obtiene generalmente con la masturbación. La mayoría de la veces los fetichistas son hombres.
Los individuos que usan una ayuda sexual o que se excitan de forma especial por determinadas partes del cuerpo no son, en general, verdaderos fetichistas, ya que no dependen, en absoluto, de la ayuda sexual o de la determinada parte del cuerpo para alcanzar su placer. Los actos sexuales de los verdaderos fetichistas están objetivados; en cambio, los actos sexuales de los no fetichistas forman parte de la excitación sexual general y tienen su expresión en otra persona.
Hay, sin embargo, toda una gama de comportamientos. En un extremo de la misma está el fetichista obsesivo, verdadero, compulsivo. En otros puntos están aquellos que, en distintas ocasiones y grados, utilizan objetos o algunas partes del cuerpo como instrumento para su experiencia pero que en ningún momento focalizan, exclusivamente en ellos, su atención sexual.
Las causas del fetichismo no están claramente establecidas. Algunos autores creen que se desarrolla a partir de algún tipo de experiencia acaecida en la primera infancia, en la cual, se asoció un objeto con un tipo, muy fuerte, de excitación o satisfacción sexual. Otros, que siguen la teoría psicoanalítica, creen que el fetichista desea ser mujer como su madre, tiene miedo a la castración y no se atreve a establecer relaciones sexuales por miedo al fracaso.
El tratamiento del fetichismo es diverso. Se ha utilizado el psicoanálisis, pero no hay datos suficientes para demostrar su eficacia. También se utiliza la terapéutica conductista, en especial la terapeútica aversiva, que consiste en provocar una descarga eléctrica en cuanto el paciente ve el objeto que le estimula, esto, en teoría producirá un rechazo hacia el objeto, pero no hay estudios definitivos en cuanto al éxito de este método.
El fetiche puede ser cualquier cosa. Sin embargo, hay algunos elementos comunes a todo fetichismo. El exhibicionismo, el sadomasoquismo, el voyeurismo, la zoofilia y el travestismo implican una conducta relacionada con una actitud fetichista.